Tras la fase de fabricación, el equipo se desplaza a Málaga para iniciar las primeras jornadas de pruebas dinámicas. Este evento es fundamental para validar el rendimiento del coche en un entorno real y ajustar los parámetros que el simulador no puede replicar.
El objetivo principal de estos tests no es solo buscar velocidad, sino asegurar la fiabilidad y el comportamiento dinámico del monoplaza. Durante las pruebas, nos centraremos en:
Validación de sistemas: Comprobación del correcto funcionamiento de la telemetría, frenado y refrigeración bajo condiciones de estrés.
Ajuste de puesta a punto: Configuración de suspensiones y aerodinámica según la respuesta del coche en pista.
Recogida de datos: Análisis de métricas en tiempo real para optimizar el paso por curva y la entrega de potencia.
Entrenamiento de pilotos: Adaptación de los pilotos a las reacciones del chasis y los controles antes de la competición oficial.